Watt, James (1736-1819). Ingeniero mecánico e inventor británico, padre de la Revolución Industrial. Nació en Greenock (Escocia), hijo de un carpintero, también proveedor de lonas y velámenes. En 1755, se hallaba en Londres aprendiendo el oficio de constructor de instrumentos matemáticos y de medida. Poco después lo ejercía al servicio de la Universidad de Glasgow mediante una sociedad fundada en 1757 junto a John Craig (¿-1765). En 1765, perfeccionó una máquina de Thomas Newcomen (1663-1729) al añadir un condensador separado del cilindro, lo que permitía a éste mantenerse caliente, incrementándose un 75 % la eficiencia al economizarse vapor y combustible. En 1769, registró la mejora (patente inglesa nº 913) y para su posterior comercialización se asoció con el inventor y empresario John Roebuck (1718-1794), dueño de la siderurgia escocesa Carron Company e interesado en aplicar el aparato de Watt en la mina de carbón que abastecía a la ferrería, sustituyendo las bombas a vapor (tipo Newcomen) empleadas en la extracción de agua a profundidad. Sin embargo, en 1775, el proyecto fracasó tras la quiebra de su socio y los problemas de conseguir trabajadores cualificados, materiales y herramientas. Watt formó otra sociedad, esta vez junto a un pujante industrial de Birmingham, Matthew Boulton (1728-1809), propietario de la Soho Manufactory, dedicada a la fabricación de artículos de platería. Allí, comenzaron a funcionar las primeras máquinas de Watt y pronto llegaron los primeros clientes (propietarios de minerías y siderurgias). En años posteriores, Watt llevó a cabo mejoras sustanciales en la máquina de vapor que recibieron la protección de patentes. Así, en 1781, introdujo el engranaje planetario, que producía el movimiento rotatorio idóneo para su aplicación industrial; en 1782, el inyector de vapor a ambos lados del pistón, convirtiendo el aparato en una máquina de doble efecto; en 1784, el paralelogramo articulado que permitía transmitir el impulso del émbolo al balancín; en 1788, un regulador centrífugo de la entrada de vapor con el que se dotaba de velocidad uniforme a la máquina. En 1790, desarrolló el indicador de presión, aunque dicha novedad la mantuvo bajo secreto. Para entonces, Watt ya había obtenido 76000 libras por la explotación de sus máquinas. A partir de 1794, Watt y Boulton se dedicaron a fabricarlas en Soho Foundry, creada para tal efecto, con destino a otras industrias (papelera, harinera, textil, destilería, obras públicas), constituyendo el emblema de la primera Revolución Industrial y del progreso económico y tecnológico del Reino Unido. Más innovaciones de Watt en relación a la máquina de vapor fueron un prototipo de vehículo locomotor (1784) y la caldera rectangular de tres pasos (1785). También creó un telescopio para medir distancias (1767) y una copiadora de cartas (1780) que comercializó bajo la razón social James Watt & Co. Otros inventos suyos consistieron en mejoras en diversos objetos como lámparas de aceite, máquinas escurridoras o instrumentos musicales. El último, de 1819, fue una máquina de copiar esculturas. Además, trabajó de ingeniero civil en las obras del canal de Forth & Clyde (1767). Suyo es asimismo el término “caballo de vapor” (“horse-power”) para referirse a la potencia de las máquinas (adoptado universalmente como unidad física de medida en 1889). Se retiró de toda actividad técnica y empresarial en 1800, año en el que cesaban los derechos de la patente nº 913. Para esa fecha, ya había funcionando unas 500 máquinas de vapor del tipo Watt. Fue miembro de la Lunar Society de Birmingham (1767), la Royal Society de Londres (1785) y la Academia de Ciencias de París (1814), así como doctor “honoris causa” por la Universidad de Glasgow (1806). Falleció en Heathfield (Inglaterra) a los 83 años de edad.
Autor y editor: Luis Fernando Blázquez Morales.