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Turriano, Juanelo

Astrarium (original de Giovanni Dondi)
Astrarium (original de Giovanni Dondi)
Muñeca autómata (atribuida a Juanelo)
Muñeca autómata (atribuida a Juanelo)
Esquema del Artificio de Toledo
Esquema del Artificio de Toledo
Vista de Toledo, por El Greco (entre 1604 y 1614), donde se ve la estructura del Artificio elevándose desde el puente
Vista de Toledo, por El Greco (entre 1604 y 1614), donde se ve la estructura del Artificio elevándose desde el puente
Tabla de cálculo para el calendario gregoriano
Tabla de cálculo para el calendario gregoriano
Portada manuscrita de Los Veintiún Libros de los Ingenios y de las Máquinas
Portada manuscrita de Los Veintiún Libros de los Ingenios y de las Máquinas

Turriano, Juanelo (h. 1500-1585). Ingeniero, matemático, mecánico relojero e inventor hispano-italiano, uno de los principales artífices renacentistas. Al igual que el año de nacimiento, su nombre y apellido originales en italiano siguen sin esclarecerse (Giovanni, Gianello, Janello, Torriani, Torriano, Della Torre, Torresani).  Hijo de un molinero, Juanelo Turriano era natural de la ciudad lombarda de Cremona, perteneciente al Ducado de Milán, pero disputada a principios del siglo XVI por venecianos, franceses y españoles. Aunque la formación de Juanelo fue seguramente autodidacta, bien pudo haber sido instruido por el humanista Giorgio Fondulo (?-1545) o, desde luego, por alguna corporación gremial. En cualquier caso,  a partir de 1529 estaba considerado maestro relojero en su ciudad natal.

Por entonces, su prestigio ya debía ser grande, pues en 1530 fue consultado en relación al “Astrarium”, un sofisticado reloj astronómico (planetario o esfera armilar) construido en 1364 por el científico y filósofo veneciano Giovanni Dondi (h. 1330-1388) y que las autoridades de Bolonia habían regalado al emperador Carlos V (muy aficionado a los relojes y a los autómatas) con motivo de su coronación en la ciudad. El aparato se encontraba estropeado y Juanelo dictaminó que era irreparable, pero se comprometió ante el propio emperador a construir otro nuevo, tarea que no completó hasta 1550. El nuevo planetario tenía 1800 piezas y su movimiento era producido por tres muelles que sustituían a los tradicionales contrapesos. Asimismo, según el modelo astronómico geocéntrico de la época, representaba las ocho esferas planetarias y, además, marcaba las horas (solares y lunares), estando decorado con los signos zodiacales y las principales estrellas. La esfera armilar había sido inventada hacia el 255 a. C por el matemático y astrónomo helenístico Eratóstenes (276-194) y era un modelo a escala de la esfera celeste que servía para reflejar y calcular el movimiento circular de los astros alrededor de la Tierra y otros aspectos geométricos de la cosmológica (ecuador, eclíptica, meridianos, paralelos).

Hacia 1539, Juanelo se había afincado en Milán (posesión española). Allí prestó sus servicios al gobernador y a la corte imperial (itinerante por ciudades alemanas y austriacas), llegando a ser elegido para la jefatura del gremio de los herreros (1550), corporación estratégica dentro de la economía milanesa y de los intereses militares de la monarquía hispana, pues la ciudad se había convertido en uno de los principales centros europeos de fabricación de armas de fuego. En 1552, como recompensa por el “Astrarium”, el emperador Carlos le concedió una pensión de 100 escudos de oro y le encomendó un nuevo encargo: el “Cristalino”, una esfera armilar de metal, coronada por otra de cristal transparente en cuyo interior había un zodiaco automático. Juanelo acabó el reloj en 1555 y recibió la ayuda del escultor lombardo Jacome da Trezzo (h. 1515-1589) en lo concerniente a la talla del cristal. Tanto el “Cristalino” como el “Astrarium” no han llegado hasta nosotros. Otros inventos de Turriano de su etapa milanesa fueron una máquina para subir grandes pesos, una draga para limpiar canales (en Venecia), mejoras en bombas hidráulicas, mecanismos de suspensión giroscópica y sistemas de cerradura.

En 1556, Carlos V abdicaba para retirarse al Monasterio de Yuste (Cáceres), a donde Juanelo le acompañó. En Yuste, se encargó del mantenimiento de los relojes, también de la construcción de diversos autómatas para entretenimiento del emperador, como una muñeca tamborilera y bailarina, otra que tocaba el laúd o unos pájaros que simulaban volar entrando y saliendo por las ventanas. Asimismo, inventó un molino portátil hecho en hierro, de un tamaño tal que podía llevarse en la manga y, no obstante, moler diariamente por sí mismo más de nueve kilos (dos celemines) de trigo; el aparato fue diseñado y construido en colaboración con el propio Carlos V, quien previó su uso para abastecer a las tropas en campaña.

Posteriormente, Juanelo construyó para Felipe II un autómata hecho en hierro y madera, con una altura de 40 cm, que representaba la figura de un monje franciscano. Gracias a los sofisticados mecanismos de relojería que llevaba en su interior, el muñeco podía andar en varios sentidos, mover cabeza y ojos, abrir la boca y hacer con los brazos el gesto de imponer el crucifijo. No obstante, este muñeco mecánico no sería en sentido estricto el legendario “Hombre de Palo” que la tradición atribuye a Juanelo y que hoy da nombre a la calle toledana donde se encontraba situado el artefacto (por entonces la de Asadurías), pues en este caso se trataba de una figura antropomórfica (quizá un mendigo) que movía piernas y brazos, construida con el objeto de recolectar limosnas.

El emperador Carlos falleció en 1558 y entonces Juanelo se puso al servicio de Felipe II con el cargo de matemático mayor. A partir de 1562, quedó responsable de la colección real de relojes. En 1563, se trasladó a Toledo, cuyo ayuntamiento le contrató al año siguiente para construir un ingenio hidráulico con el que elevar agua desde el río Tajo (cerca del puente de Alcántara) hasta el Real Alcázar (a unos 300 metros de distancia), superando un desnivel de 90 metros. Hasta entonces, diversos ingenieros alemanes y flamencos habían fracasado en el suministro de agua a la ciudad empleando el sistema de bombeo, ya que la presión requerida para tal fin reventaba las tuberías y las instalaciones. La construcción del artificio estuvo financiada por el propio Juanelo, quien solo cobraría una vez demostrado el buen funcionamiento.  Terminado en 1569, el artificio  podía elevar hasta 17000 litros diarios (más de la mitad de lo estipulado) sin necesidad de recurrir al bombeo. Sin embargo, Juanelo tuvo problemas con los pagos municipales, pues el ayuntamiento consideraba que el exceso de agua no redundaba por completo a la ciudad, sino al rey. Aún así, en 1575, Juanelo fue contratado de nuevo para realizar un segundo ingenio idéntico al anterior que fuera para beneficio exclusivo de la municipalidad. Terminado en 1581, Juanelo tampoco fue recompensado por las autoridades locales, ya que los oficiales del Alcázar empleaban la mayor parte del agua para las obras de remodelación del edificio, dejando muy poca cantidad para uso de la ciudad.

En cualquier caso, los dos artificios de Juanelo funcionaron a la perfección durante décadas (mientras disfrutaron de mantenimiento) y alcanzaron fama universal. Estuvieron operativos respectivamente hasta 1605 y 1624, sufriendo con posterioridad el esquilmado de sus piezas y el desmantelamiento completo en 1639 hasta quedar en un estado de total ruina que condujo a su demolición en 1868.

Es por ello que hoy se desconoce a ciencia cierta cómo era el sistema hidráulico compuesto por Juanelo, ya que ni siquiera en su época eran visibles fácilmente, pues se encontraban dentro de edificaciones con el objeto de ser protegidos de las inclemencias atmosféricas, del robo de metales valiosos (hierro, cobre y latón) y de la contaminación del agua. No obstante, Juanelo pudo haber empleado una máquina continua formada por conjuntos de cazos provistos de sifones atmosféricos que se transmitían unos a otros el agua, salvando el desnivel con la ayuda de un dispositivo de escaleras de tijera descrito en 1472 por el ingeniero italiano Roberto Valturio (1405-1475). Además, los ingenios habrían incluido dos grandes ruedas hidráulicas impulsadas por un salto de agua, una proporcionaba el agua a transportar y la otra la energía para el movimiento de los artificios, compuestos a su vez de numerosos elementos mecánicos que estaban sincronizados como en un reloj.

Otras obras de ingeniería hidráulica que contaron con el concurso de Juanelo fueron (en 1571 y 1580 respectivamente) la rectificación de la acequia de Colmenar de Oreja (Madrid) y la construcción de la presa de Tibi (Alicante), la mayor del mundo por entonces (con un muro de 43 metros de alto), no superada hasta el siglo XVIII. Entre 1566 y 1572, obtuvo del Papa Pío V dos privilegios para construir en Roma sendas maquinas hidráulicas, una para subir agua de regadío desde lagunas y la otra para abastecer fuentes con agua fluvial. Entre 1576 y 1584, Juanelo también colaboró con el arquitecto Juan de Herrera (1530-1597) en la construcción del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, a través del diseño de grúas o la fundición de las campanas.

Debido a sus conocimientos astronómicos, Juanelo participó con el cosmógrafo Juan López de Velasco (h. 1530-1598) en la observación de eclipses (1577) y elaboró una tabla de cálculo para fijar correctamente la fecha del día de Pascua en el nuevo calendario gregoriano (1579). Durante siglos, se atribuyó a Juanelo la autoría de Los Veintiún Libros de los Ingenios y de las Máquinas, un códice manuscrito y profusamente ilustrado (unos 400 dibujos), escrito entre 1564 y 1575, perdido hasta 1964, que versaba sobre ingeniería hidráulica, máquinas, molinos, topografía, puertos y defensas costeras, pero que hoy se sabe que el autor fue otro, quizá el ingeniero aragonés Pedro Juan de Lastanosa (h. 1500-1576).

A pesar de su fama en vida, Juanelo Turriano falleció en Toledo en la más completa miseria debido a los impagos procedentes de sus célebres ingenios y sin recibir ninguna protección del rey ni de la ciudad. 

Autor y editor: Luis Fernando Blázquez Morales

BIBLIOGRAFÍA

IMÁGENES:
http://manosdetiza.com/wp-content/uploads/2014/03/JUANELO-TURRIANO.jpg (busto en mármol por Alonso de Berruguete, h. 1490-1561)
http://blogs.ua.es/ingenierosenlacorte/files/2010/12/Dibujo17.jpg (firma)
https://en.wikipedia.org/wiki/Astrarium_of_Giovanni_Dondi_dell%27Orologio#/media/File:Giovanni_Di_Dondi_clock.png (Astrarium de Dondi)
http://www.juaneloturriano.com/docs/default-source/Actividades.-Juanelo-Turriano/juanelo_turriano_relojero_e_ingeniero_cremones.pdf?sfvrsn=0 (autómata, tabla)
https://unrinconenlahistoria.files.wordpress.com/2014/09/artificio.png (artificio de Juanelo, esquema en castellano)
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/0/02/El_Greco_View_of_Toledo.jpg (vista de Toledo, El Greco)
http://documentomovil.usal.es/visor.php?v=dicter&f=maquinaria_bg_PseudoJuanelo (portada)
BIBLIOGRAFÍA:
PSEUDO-JUANELO: Los veintiún libros de los ingenios y máquinas de Juanelo Turriano; Madrid, Fundación Juanelo Turriano, 1996.
RETI, Ladislao: El artificio de Juanelo en Toledo: su historia y su técnica; Diputación de Toledo, 1968; en: http://juanellotoriano.wikispaces.com/Ladislao+Reti
REVUELTA POL, Bernardo y ROMERO MUÑOZ, Dolores: Juanelo Turriano. Relojero e ingeniero cremonés; Fundación Juanelo Turriano; en: http://www.juaneloturriano.com/juanelo-turriano
BECK, Theodor: Juanelo Turriano (1500-1585): Fundación Juanelo Turriano; en: http://www.juaneloturriano.com/juanelo-turriano
JUFRÉ GARCÍA, Francesc Xavier: Nuevo modelo del Artificio de Juanelo; 8º Congreso Internacional de Molinología, 2012; en: http://www.artificiodejuanelo.org/pdfs/TUI_2012.pdf